🌀 Cinco misterios reales que todavía no tienen explicación

19 de noviembre

En este mundo pasan cosas que ni los científicos pueden explicar, la policía las da por cerradas y la gente sigue hablando de ellas incluso décadas después. Estos son cinco casos reales, documentados y con testigos, fotos, grabaciones o incluso cuerpo, pero sin una respuesta clara. Cada uno tiene lo suyo, y no estamos hablando de cuentos, sino de expedientes oficiales que siguen poniendo los pelos de punta.

El incidente del paso Dyatlov, 1959 – nueve muertos y la lengua arrancada


Febrero de 1959, nueve excursionistas rusos expertos mueren en los Urales, en una colina que después los mansis llamaron “montaña de los muertos”. La tienda cortada desde adentro, salen descalzos en –30 °C, uno sin lengua, otro con fracturas como si lo hubiera atropellado un camión pero sin marcas externas, ropa con radiación alta, y el diario termina con “ahora sabemos que existe el yeti”. Los cuerpos los encuentran a 1,5 km, algunos en posición fetal, otros con la cara naranja brillante. La investigación soviética cierra en 15 días diciendo “fuerza natural desconocida”. En 2019 reabrieron y dijeron “avalancha”, pero los expertos rusos y extranjeros gritan que es imposible, no había nieve suficiente ni marcas de avalancha. En 2021 un suizo con simulaciones dice que fue una “avalancha de placa”, pero no explica la lengua ni la radiación. Sigue abierto en la mente de todos, y cada año suben nuevos grupos y encuentran cosas raras.

El hombre de Somerton – Tamam Shud, 1948


En la playa de Somerton en Australia de 1948, encuentran un tipo elegante muerto sentado contra el muro, sin etiquetas en la ropa, sin identificación, sin causa de muerte. En un bolsillo secreto del pantalón un papelito arrancado de un libro raro que dice “Tamam Shud” (terminado en persa). Encuentran el libro en un coche cerca, con un número de teléfono de una enfermera que vivía a 400 metros y que al ver la foto del muerto casi se desmaya pero juró no conocerlo. En el libro un código indescifrable que ni la CIA ni el FBI rompieron, y en la autopsia veneno imposible de detectar en 1948. Lo entierran como desconocido, y en 2022 con ADN de su pelo dicen que es Carl Webb, ingeniero de Melbourne, pero no explica el código, el veneno ni por qué la enfermera se asustó tanto. El caso sigue abierto, la tumba dice “el hombre desconocido”, y cada año alguien dice que lo resolvió… y no.

El vuelo 19 y el Triángulo de las Bermudas que se tragó un escuadrón entero


En 1945 cinco aviones torpederos TBM Avenger salen de Fort Lauderdale, Florida, en misión de entrenamiento. El líder, teniente Taylor, era experto, pero a las 2 horas dice por radio “todo está mal… el océano no parece el mismo… no sé dónde estamos”. Las brújulas giran locas, ven “agua blanca”, y desaparecen. Mandan un hidroavión Martin Mariner de rescate con 13 tripulantes… y también desaparece sin dejar rastro. 27 hombres, 6 aviones, cero restos. La Marina dice “causas desconocidas”. En 1991 un tipo dice que encontró los cinco aviones juntos en el fondo, pero cuando volvieron ya no estaban. Todavía hoy barcos y aviones desaparecen ahí sin explicación, aunque ahora con GPS pasa menos.

El caso de Elisa Lam – el video del ascensor que no tiene lógica


21 de enero de 2013, hotel Cecil de Los Ángeles, Elisa Lam, turista canadiense de 21 años, entra al ascensor, aprieta todos los botones, se esconde, gesticula como si hablara con alguien invisible, sale, vuelve a entrar, hace movimientos raros con las manos… y desaparece, 19 días después la encuentran desnuda en la cisterna del tejado, la tapa soldada desde afuera, sin forma de subir sola, y el video del ascensor se hace viral. La policía dice suicidio, pero ¿cómo abrió la tapa? ¿Cómo subió 4 pisos sin escalera? ¿Por qué se quitó la ropa idéntica a la del video? El toxicólogo dice que tenía bipolaridad y no tomó pastillas, pero nada explica el comportamiento. El hotel es el mismo donde vivió Richard Ramírez, el Night Stalker, y pasó lo de la chica coreana en 1962. El caso está cerrado como accidente, pero en YouTube hay 50 millones de vistas y nadie duerme tranquilo.

Los niños de Beaumont y el hombre de la manta – desaparecieron a plena luz del día


26 de enero de 1966, Australia Day, tres hermanos (Jane 9, Arnna 7 y Grant 4) salen de su casa en Adelaide a las 10 de la mañana rumbo a la playa Glenelg, a 300 metros. Los ven jugando con un hombre alto y delgado en la playa, varias personas los ven felices, y nunca más vuelven. Testigos dicen que los vieron caminando de la mano con el hombre hacia las 3 de la tarde, y una mujer vio al hombre cargando a Grant envuelto en una manta. La policía busca 50 años, ofrecen un millón de dólares, y nada. En 2013 excavan un terreno porque un tipo dijo que los enterraron ahí… y solo encontraron huesos de animales. El padre muere sin saber, la madre también. Sigue siendo el caso sin resolver más grande de Australia, con miles de pistas falsas y cartas anónimas que dicen “los tengo vivos”. Real, con fotos de los niños que todavía están en los postes de Adelaide.

En fin, estos cinco casos no son cuentos de internet, son expedientes oficiales que nadie cerró porque no hay respuesta. Ni ovnis, ni fantasmas, ni conspiraciones locas… solo hechos que no encajan. El paso Dyatlov, Somerton, vuelo 19, Elisa Lam y los Beaumont son los que más asombran porque tienen testigos, documentos y cuerpos, pero cero explicación. Lo peor es que siguen pasando cosas así, gente que desaparece en segundos delante de cámaras o en playas llenas. El mundo es más raro de lo que nos venden, y estos misterios lo demuestran.

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